sábado, octubre 28, 2006


Mientras caminaba por las cuevas que forman los acantilados, sentí por mi espalda, una sensación extraña, fue cuando me di vuelta, y lo vi por primera vez, es raro pero escuchaba como un murmullo en el que se perdía la letanía de un lamento. Por suerte, siempre a todos lados llevo mi cámara de fotos.

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